Nuclear Throne: el caos y la estrategia se mezclan en la radiación

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Una pequeña introducción al mundo radiactivo

Nuclear Throne es un Roguelike con elementos de Bullet Hell o Shoot’em Up desarrollado por Vlambeer en 2015, su estética carismática y su excelente jugabilidad lo vuelven completamente adictivo. Hagamos un pequeño recorrido por los distintos aspectos que tiene un Indie que, si lo dejamos, nos puede hacer perder varias horas al día.

La narrativa no es su fuerte y poco importa

En Nuclear Throne acompañamos a una serie de mutantes que tienen que atravesar un mundo post apocalíptico para llegar al trono nuclear. Fin. Seamos honestos: no nos interesa la narrativa en este tipo de juegos. Incluso, si me apuran, la historia puede ser un elemento que interrumpe la fluidez y el ritmo de este tipo de títulos si no es introducida correctamente. Lo único destacable para decir es que a lo largo de la trama iremos desbloqueando personajes nuevos y encontraremos enemigos diferentes que le aportan cierto lore a este mundo lleno de radiación.

El diseño artístico de Nuclear Throne desprende personalidad

El arte de Nuclear Throne creo, a título personal, que tiene sus puntos más fuertes en los personajes y enemigos que nos cruzamos a lo largo de los niveles. Nada en contra de los escenarios, pero no tienen nada de especial en este plano. Son ambientaciones con decoraciones que le dan cierta vida pero son relativamente simples; es que otra vez sucede lo mismo que con la narrativa: no son los puntos fuertes de este videojuego y no creo que sea productivo juzgarlo por los mismos.

Por otra parte, los diferentes mutantes que podemos personificar denotan cierto carisma en sus animaciones. Esto se acentúa cuando podemos conseguir skinks de los mismos y vemos a Eyes con lentes 3D, a Steroid con ropa de gimnasio o a Fish con un parche en el ojo. Cada uno parece provenir de mundos distintos; hay desde un alien de múltpiles ojos hasta una pirámide al estilo ilumminati, una planta carnívora o un esqueleto cubierto de cera. Los enemigos, por su parte, también asemejan todos a animales o seres amorfos, propios de un mundo plagado de radiación por doquier.

Difícil superar una jugabilidad más adictiva

Ahora si vamos en serio: hablemos de lo que hace bien Nuclear Throne como Roguelike y juego en general. El género se caracteriza por tener niveles procedurales, es decir que son generados por algoritmos en una gama de opciones muy extensas; esta aleatorización que encontramos en Nuclear Throne hace que memorizar el mapa o los enemigos sea completamente inútil, además de que le añade un valor importante de rejugabilidad a un título que inevitablemente, en algún momento, resulta repetitivo. Este juego no es muy amigable que digamos, al igual que sus hermanos en el género, Nuclear Throne te la va a complicar frecuentemente. Un par de disparos es igual a morir y es de común conocimiento que en estos juegos eso significa empezar de cero, algo que con el tiempo puede ser increíblemente frustrante. Por lo dicho, a este género se le aplica el mismo concepto y consejo que a Dark Souls: Git Gud, el ensayo y el error te van a ir dando las herramientas para avanzar.

Al igual que el arte, la complejidad la dan absolutamente los personajes; tenemos la posibilidad de jugar con más de una docena de mutantes con sus respectivas características únicas. Si juntamos suficiente radiación subimos de nivel y tenemos la posibilidad de elegir una mutación (de las más de 25 disponibles) que nos agregan un valor estratégico incalculable. A partir de estas mutaciones es que vamos armando una combinación de habilidades que terminen construyendo un mutante casi inmortal. A esto se le suman las armas, siempre podremos portar 2 y de verdad no tengo idea ni cuantas hay en total, pero su variedad es increíble: pistolas, escopetas, lanza granadas, espadas, palas, martillos, etc. Cada una tiene un rango, velocidad y tipo de disparo o ataque completamente distintivo. Lo importante es identificar los tipos de munición que las mismas utilizan porque, por ejemplo, si portamos una pistola y una metralleta, cada vez que disparemos una, vaciaremos la otra también (ya que ambas usan balas comunes).

Si agrupamos estos diferentes componentes nos vamos a dar cuenta que tendremos que calcular bien que mutaciones encajan mejor con las armas que portamos, con el personaje que estamos usando y como conectan entre sí las distintas habilidades.

Por todo lo que hemos venido comentando no es difícil interpretar que hacen falta horas y horas de juego para llegar a entenderlo, muchas más para completarlo, si es que eso es posible. “Dar vuelta” Nuclear Throne no es una tarea titánica, son pocos mundos y después de agarrarle un poquito la mano tal vez llegues a vencer al jefe final. No obstante, todos conocemos que existe loop en estos juegos, es decir, esto jamás se termina. Una especie de componente endless runner te va a mantener en el juego hasta que finalmente te derroten; la idea es lograr llegar lo más lejos posible, aunque eso conlleve a que le des 3 vueltas al juego sin morir. Eso si, a cada vuelta que le damos, todo se complica mucho más. Ya el primer loop es ridiculo, se llena el mapa de enemigos de una forma abusiva, se agregan jefes nuevos y el equilibrio entre la dificultad sana y lo injusto se vuelve difuso.

Conclusión de bolsillo

Nuclear Throne es un Roguelike moderno de muy buena calidad, ir a los tiros alocadamente es imperdonable y eso se aprende por las malas. Reflejos de coreano y mucho pienso detrás de cada elección es lo que pide un juego completamente adictivo. La única precaución que propongo es evitar la exposición a este juego si tenemos alguna responsabilidad pendiente; una partida se vuelven 23 y “solo 5 minutos” se vuelven 3 horas como si nada.

El Análisis

Nuclear Throne

8.3 Puntaje

"Nuclear Throne es un Roguelike completamente adictivo que mezcla la estrategia, propia de una dificultad desafiante, y la locura de un Bullet Hell de los buenos. "

Dónde comprar:

Lo bueno

  • Extremadamente adictivo
  • La jugabilidad está pulida y es muy interesante
  • El diseño de los personajes es pura calidad
  • Sirve para ejercitar los reflejos
  • La estrategia dice presente; no sirve de nada ir de Rambo
  • Mucha rejugabilidad: excelente variedad de armas, personajes y habilidades

Lo malo

  • No le hacia mucho daño un poco más de narrativa
  • Los mapas son pocos y eso puede resultar reiterativo

Breakdown

  • Gráficos 75%
  • Narrativa 55%
  • Jugabilidad 100%
  • Diseño artístico 100%
NewKid

Escrito por

Nacho Rey - NewKid

"You poisoned me with a book once. I should not forgive that." - Estudiante de sociología y fanático del RPG; me bato a duelo por Simmel como por Diablo 2.

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