Papers, Please – una experiencia nueva para un juego distinto

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Bienvenidos a Arastotzka

Papers, please es un Point and Click que desarrolló un individuo llamado Lucas Pope; un indie que nos pone en la piel de un aduanero en épocas de guerra fría -noviembre de 1982 para ser exactos-, en un país comunista llamado Arstotzka. Nuestro objetivo es proveer a nuestra familia y laburar correctamente, cuestión que se torna muy compleja por el cargo que ocupamos. Un juego cuyo fuerte se encuentra en la mezcla de su narrativa y sus mecánicas.

No le pidan peras al olmo

Si realmente estás buscando potencia gráfica en Papers, Please, estás muy equivocado/a. Partamos de la base de que los gráficos cumplen lo cometido, le dan una cierta estética ochentosa (a mi me recuerda al Carmen Sandiego) que calza perfecto con la época del juego y la idea de un Point and Click de los clásicos.

Papers, Please

Este señor es el ídolo de chicos y chicas

Obedecer o morir; trabajando para un régimen autoritario

Todos podemos acordar que ser un funcionario de control aduanero es casi tan aburrido como un simulador de la vida de una lechuga. Quizás por eso merece ser destacado Papers, Please: porque el contexto lo es todo. Si yo coloco a este funcionario en un estado autoritario cuyo rol sea controlar la entrada de personas de otros países que hasta hace poco estaban en guerra, se empieza a poner interesante. Si le sumo que, a los que les denegamos la entrada los podemos detener y quien sabe que va a pasar con ellos, se pone mejor. Por último, si estas personas nos cuentan sus historias personales empapadas por la miseria de la guerra, mientras los condenamos por no tener un papelito, la cuestión se torna perversa e interpelante.

Nos ubicamos en Arstotzka, un estado comunista que vivió 6 años en guerra con Kolechia, un vecino que parece que tiene tan pocas pulgas como nuestra nación. Por una cuestión de azar, nos asignan un trabajo en un puesto de control de migraciones en una de las fronteras más peligrosas que pueden existir en la época. No tenemos otra opción más que trabajar si no queremos que nuestra familia pase hambre, se muera de frío o no tenga medicamentos para mantenerse a salvo. Por ende, deberemos cumplir la jornada acorde a la ley para que no nos multen con una reducción de nuestro salario, lo que nos impediría darle de comer a nuestros seres queridos.

Tal vez el gran mérito de este título se encuentra en los 20 finales posibles; claro que tendremos que tomar decisiones, algunas difíciles de percibir, que resultaran en múltiples conclusiones de la trama. Si le faltaba algo al juego era darnos la chance de unirnos a un bando revolucionario -que parece tan peligroso como el estado-, o dejarnos ser un déspota insensible que no le perdona la vida a nadie. O tal vez ser selectivos y dejar pasar a aquellos que nos toquen el corazón, quien sabe, veinte es un número grande pero lo que es cierto es que cualquier tipo de funcionario que seamos, siempre vamos a tener una carga importante de culpa.

Yo recomiendo tratar de tomar rutas distintas, la primera que tomemos casi siempre corresponde a lo que nos sienta cómodo o lo que nos de cierta empatía, la segunda ya se convierte en experimentar que pasa si aceptamos sobornos y me enriquezco, si dejamos morir a nuestra familia, si nos unimos a los rebeldes o si somos unos fascistas desquiciados. Todos los roles se tornan polémicos, más si le prestamos atención a los detalles.

Papers, Please

Una pequeña guía para el pueblo

Jugando entre la espada y la pared

Por más que se presente sencillo, Papers, Please puede resultar tan detallista que abruma. El juego se presenta, de cierta forma, episódicamente; cada día corresponde a un nueva jornada laboral, en la que se presentan nuevos problemas, obstáculos y sobre todo, un aumento de la seguridad en la frontera. Entre medio de ataques terroristas y de inmigrante intentando entrar ilegalmente, cada día se nos agregarán nuevos mecanismos para detectar a aquellos osados que pretenden infiltrarse en Arstotzka. La curva de aprendizaje es correcta y si prestamos atención no nos debería resultar complicado, pero si un tanto aburrido. En algunos tramos ya uno lo empieza a sentir como un trabajo real, la rutina cansa y el grado de atención a los detalles puede terminar alejándonos del juego.

Para guiarnos tendremos un manual con las reglas básicas, el mapa del juego con los diferentes países y las distintas regiones dentro de cada uno; un diario con las noticias en el que ver que delincuente está prófugo o como se encuentra la nación en la que vivimos. Las “reglas básicas” se ponen puntillosas al pasar unos cuantas jornadas y nos piden que nos fijemos en absolutamente todo: una letra errónea en el nombre de una región (¡que están en ruso!) puede hacer que nos multen. Desde tener permiso para trabajar, pasaporte, motivo escrito por el que entra al país y por cuanto tiempo… en fin, es exhaustivo. A su vez, los individuos nos hablan y se pueden contradecir con lo que nos pretenden mostrar. Si encontramos discrepancias debemos actuar dependiendo de cual sea el error.

Papers, Please

¡Recuerden muchachos!

Conclusión autoritaria

Papers, Please es un indie que le sobra atractivo pero que, de a ratos, puede terminar cansando. Merece la pena probarlo por la innovadora premisa que tiene su historia, por una jugabilidad que presta atención a los detalles y un diseño artístico que calza perfecto en lo que el juego nos quiere proponer.

El Análisis

Papers, Please

7.6 Puntaje

"Papers, Please es un point and click innovador con una buena jugabilidad. Quizas su virtud máxima se encuentra en su narrativa, especialmente en el contexto distópico y crudo del ficticio estado comunista de Arstotzka. "

Dónde comprar:

Lo bueno

  • Narrativa innovadora y atrapante
  • Jugabilidad detallista
  • Diseño artístico que encaja perfecto con la historia

Lo malo

  • La repetición puede resultar muy aburrida
  • El grado de atención que demanda puede alejar a algunos jugadores

Breakdown

  • Gráficos 65%
  • Diseño artístico 70%
  • Narrativa 80%
  • Jugabilidad 75%
  • Innovación 90%
NewKid

Escrito por

Nacho Rey - NewKid

"You poisoned me with a book once. I should not forgive that." - Estudiante de sociología y fanático del RPG; me bato a duelo por Simmel como por Diablo 2.

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